corazonglobo

Tres respiraciones más profundas

Muchas veces me complico la vida, y creo que no soy la única. Esa es una de las razones por la que me gusta de vez en cuando retirarme y vivir bajo condiciones más básicas, menos complicadas. Precarias dirían algunas, rústicas y auténticas, a lo mejor dirían otros. Donde falta aquello a lo que nos hemos acostumbrado, como luz, agua, internet etc. Donde vives más cerca de la naturaleza y aprendes a disfrutar la luz del día, el agua de los ríos y la conexión con las personas que cruzan tu camino, más que la conexión inmediata virtual. En este tipo de ambientes, es más fácil bajar el ritmo, escucharte a ti mismo, descansar y hacer aquello que más te apasione. Quitar las distracciones externas también ayuda a volver a lo esencial, lo que más nos importa.
Cuando me habitan inseguridad y dudas, y estoy a punto a dejarme llevar por ellos, procuro pararme un momento y respirar más profundo, y cada vez pasa lo mismo, mis preocupaciones pierden un poco su grandeza e importancia. Somos seres y nos pasan experiencias, pero no somos esas experiencias, emociones, pensamientos.

Aunque a veces ayuda desplazarse a un lugar más tranquilo, no siempre la vida nos lo permite. Y por supuesto no hace falta retirarse, es genial solo sentarte, desconectar el móvil y cerrar los ojos. 

Empieza cerrando los ojos y toma tres respiraciones más profundas. Solamente eso te ayudará a equilibrar el sistema nervioso, redirigir las energías, enfocarte y calmar la mente. 

Desde ese lugar, hoy propongo el siguiente ejercicio:
Envía luz y amor a las personas que más lo necesiten, quizá las que primero te lleguen a la mente son personas queridas en tu vida, o también podrían ser personas que no conoces pero que sepas sufren bajo condiciones difíciles. Observa dónde va tu atención y cómo puedes dirigir tus pensamientos. Imagínate que todas las personas en todo el mundo dedicara un minuto cada día a pensar en la gente que sufre…¿no sería mucha luz que generaríamos cada día?

Hoy me quedo con eso:
Tres respiraciones profundas y un envío de luz y amor hacia los necesitados. 

La vida puede aparecer muy complicada pero también podemos hacerla más “simple”. Volver a lo básico, lo que necesitamos cada ser humano. Los que ya lo tenemos eso más que cubierto, podemos practicar el quitar distracciones y capas, y aprender a darnos cuenta dónde va nuestra atención. Porque ahí donde ponemos la atención, eso es lo que va a engrandecer, crecer y cultivarse.
Como dijo el alcalde después de los atentados recientes en Christchurch en Nueva Zelanda: Podemos elegir a reprochar y juzgar o podemos elegir a enfocar la lucha hacía la unión, la paz y el amor para todos. 

00

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>