Qué la vida suceda através de ti

Estos tiempos son un reto para muchas personas. La crisis sanitaria y económica ha provocado un ”parón” a muchos niveles. Estamos acostumbrados a hacer planes, a tenerlo todo atado y de ir corriendo a un lado a otro con prisa, y de ese modo hay poco tiempo para pararse, reflexionar y sentir. En muchos lugares del mundo hemos sido forzados a parar, y parece que sí ha llevado a mucha auto reflexión, una pausa necesaria para sentir y descansar. En mi caso me he dado cuenta, que yo ya llevo muchos años haciendo estas pausas, he dedicado tiempo a los viajes internos y externos y estoy bastante acostumbrada a los cambios. Eso por supuesto tiene su otro lado: miedo al compromiso y a la rutina. Lo que sí veo, es que esas experiencias, me hace menos difícil vivir la situación que nos enfrentamos ahora.
Ahora que la maquinaria empieza a moverse otra vez, y debido a los diferentes cambios internos y externos, parece que están subiendo los niveles de ansiedad. Si te reconoces en eso, no estás solo.
Cómo se puede aclimatar a las nuevas realidades? Os voy a compartir tres palabras que pueden ayudar en estos tiempos:

Rendirse – no significa abandonarse pero sí entregarse. Es soltar la lucha con las voces internas, quienes dicen lo que debes hacer, que no vales, que hay que tener miedo… Es soltar la lucha con las circunstancias que la vida se te está presentando y permitir que la vida SUCEDA A TRAVÉS de ti. Rendirse es aceptar lo que venga y entrar en las situaciones nuevas con apertura, respeto y amor. Rendirse es fluir.

Fluir – es aceptar que la vida cambia, que tu mismo cambias. Fluir es lo que sucede cuando dejas el control, cuando aceptas que no puedes controlar lo que hagan tus hijos, lo que digan los otros de ti, o lo que sucede en el mundo. El equilibrio no se encuentra resistiendo el movimiento. Imagínate en una barca en un mar movido. Si permites que tu cuerpo se mueva al vaivén de las olas y no resistes la perturbación que sientes al no tener tierra firme bajo los pies, evitarás el mareo y las nauseas, la barca seguirá navegando con equilibrio, y el viaje hasta podría ser placentero.  Fluir es rendirse.

Atención – dónde pones tu atención? En la barca del ejemplo, será más fácil si dejas que el cuerpo se mueva, pero mantienes la mirada fija al horizonte. Así que, es importante ver cómo miramos y hacia dónde. Si ponemos enfoque en nuestros miedos, crecerán, si ponemos enfoque en el amor y la confianza, es lo que crecerá. 


OM SHANTI!

Mia

Foto de Chad Peltola en Unsplash

0

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *